domingo, 4 de junio de 2017

Semillas de la rebelión

Por Pablo Rolle C.

El sol ardía sobre sus espaldas desnudas, el momento había llegado. Todas las miradas se posaban sobre ellos, los tres en medio del escenario, sobre esos hombres de mediana edad que se erguían orgullosos y serios. “¿Cómo pueden estar tan tranquilos?”, se preguntaban, “los van a ejecutar y aun así permanecen inalterables”.


Frente al escenario se encontraba la multitud y por detrás estaba el rey, sentado en un ostentoso asiento, disfrutado del espectáculo bajo la sombra del lujoso toldo real. Los hombres, dando la espalda a su majestad, ofrecieron una elegante reverencia al público, como habían aprendido durante su vida siendo parte de la corte real. Luego dieron media vuelta, y se dirigieron a sus respectivas sogas mirando con desprecio y a los ojos, al hombre del cetro de plata y la corona de oro.


1 comentario:

  1. Wow.
    Me impresionó mucho.

    Creí que era un cuento normal, uno más, pero con el punto final me noté demasiado absorta y metida en tu historia. Realmente tus letras me arrastraron y me llevaron a esta escena. Estuve ahí, creo que fui yo misma la que pensé sobre el extraño estoicismo de los ejecutadores.

    MUY BUENO.

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