Por Pablo Rolle
Era un brillante y frío día de otoño, de esos que al salir
de la calidez del hogar te ataca un viento helado que hace vibrar hasta el más
pequeño de tus cabellos, el sol te ciega por un momento y no te calienta al
instante, como haría en un día de verano, si no que lenta y cariñosamente va
aumentando tu temperatura y hace que un suave cosquilleo recorra todo tu
cuerpo. Das el primer paso y te encuentras con una alfombra de hojas rojas,
anaranjadas, amarillas, cafés y unas cuantas de un vivo color verde, enseguida
comienzas a saltar recordando tus días de infancia, haciendo estallar las hojas
secas y marchitas que llenan el corazón con ese característico crujir.
Rodrigo salió de su casa abrigado como quien se prepara para
un gélido día de invierno, gorro de lana, una bufanda que daba dos vueltas al
rededor de su cuello, camisa de franela, polerón , polar y parca, guantes,
jeans gruesos, dos pares de calcetines y un par de grandes zapatos. Aún así el
viento lograba introducirse por pequeñas rendijas entres sus ropajes y llegar
maliciosamente a su piel.
Salió apresurado, el tiempo apremiaba. Mientras corría, algo
que parecía imposible con tantas capas de ropa y era muy gracioso de ver, la
voz apareció.
"¿Por qué corres? Sabes que es inútil. No lo
lograras"
Rodrigo intentó no prestar atención, conocía bien a la voz y
sus malvadas intenciones, ya la había escuchado antes.
"Ríndete, no llegarás. Llevas demasiada ropa, no puedes
correr así"
-Déjame en paz. Márchate....por favor.
"JA, ¿que me marche? Sabes que no pasara, y además me
pides por favor. Iluso, patético, se hombre, ¡Enfrentame!"
Él aminoro el paso, comenzaba a sentir el peso de la ropa
junto con el cansancio. Era verdad que llevaba mucha ropa, pero no importaba,
tenia que llegar.
"¿Ves? Ya te estás agotando, no puedes hacerlo, no
puedes seguir. Acaba ya"
-¿Podrías callarte? Solo un momento
"No. Jamás me iré, siempre estaré junto a ti, soy parte
de ti"
"Yo soy tu"
Resonó la frase en la cabeza de Rodrigo, viciando sus
pensamientos.Y, ¿si es verdad?, ¿y si no llegaba?, tal vez ya fuera muy tarde.
"Sí, sigue así. Tengo toda la razón, ¿de que sirve
correr? No puedes escapar y no vas a llegar, ya es tarde"
El sol comenzaba a calentar más fuertemente y Rodrigo
comenzaba a sofocarse y apenas le quedaban fuerzas.
-¡No!, no puedo rendirme quedando tan poco. Unos pasos más.
Dos. Uno.
"¡Ya es demasiado tarde!"
Entro casi arrastrándose captando la mirada de todos quienes
estaban allí.
-¿Donde está?
-Habitación 104
Corrió por el hospital con sus últimas energías.
"Ya no está. Se fue"
Le habían llamado hace unos minutos avisando que empezaba a
mostrar síntomas de empeoramiento de su estado, pero que pudieron
estabilizarla, una vez que hubiera entrado en calor estaría mejor. Llegó a la
puerta, la abrió presuroso, allí estaba ella. Dormía, un ángel, que maravillosa
imagen. Colocó su parca sobre ella y la bufanda entre la almohada y su cabeza,
eso le abrigaría más. Abrasando a su madre comenzó a quedarse dormido, pero un
zumbido interrumpió su sopor. No, no era un zumbido, era un pitido, de un solo
tono y constante.
Un giro rotundo que le diste ahí con tu temática, la cual, cabe destacar, sensacional!
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ResponderEliminarMe gustó la descripción del frío, realmente sentí esa imagen: a veces el viento helado es capaz de atacar hasta el más pequeño de los cabellos, ¡realmente lo he vivido!
Me asombra que eres un excelente aprendiz, ¡esponja! Puedo notar que ya vas dominando el "show not tell" al contextualizarnos en el otoño, y observo cómo vas construyendo imágenes como "alfombra de hojas secas" o "estallar las hojas secas" (ojo, son imágenes preciosas, pero se repite el hojas, repiénsalo y coronarás!).
Aprecié el zoom de pasar de una escena general al caso de Rodrigo.
Detallazos exquisitos: no una, sino dos vueltas alrededor del cuello; o viento que llega maliciosamente a la piel, ¡excelente! Un detalle bonito para nuestro grupo es "Habitación 104".
OJO con el chiste de "malvadas intenciones", pues la *malicia* del viento inicial ya se llevó ese recurso.
Me queda la duda de quién dice "Yo soy tú", parece que es la voz misteriosa, entonces este diálogo debería ir conectado al anterior.
Sobre el tema: tema interesante, excelente giro. Tremendo el recurso del sonido, lo hiciste bien.
Me gusta que me quedo pensando en el relato, en esa voz que lo acompaña, en el énfasis en arroparse o la importancia del clima, pero funciona, me quedo resonando.
El "Yo soy tu" es de la voz, lo puse separado pues buscaba que la frase tuviera un mayor impacto, espero haberlo logrado.
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