miércoles, 10 de mayo de 2017

Anomalía



Eran apenas las seis de la tarde, sin embargo, el cielo estaba tan oscuro como si fuese medianoche. Los autos, detenidos en medio de su carrera, descansaban estáticos sobre el asfalto de la calle. Aquellos que caminaban, volviendo a sus casas o yéndose de ellas, parecían estatuas de cera que alguien hubiese puesto ahí desordenadamente. Flotaban, congeladas en el tiempo, las hojas de los árboles a medio caer.
Ella, de piel azulina, danzaba entre los vehículos. Ingrávida, saltaba sin que sus pies descalzos tocaran el suelo. Mientras, él la cortejaba, abriendo las alas suavemente, y meneando la cola. Ella parecía acercarse, lentamente, para súbitamente alejarse otra vez. Él no desistía.
El tiempo había creado una burbuja solo para ellos dos, en donde nada estaba vivo, excepto aquellas criaturas invisibles al ojo humano, y libres de las leyes de realidad. Una vez al año, en todo el planeta, aparecían espontáneamente domos de atemporalidad, en donde las criaturas llevaban a cabo sus ritos nupciales. Era el único momento 
[… ctm son las 19:10 aiuda, ok lo arreglo después]


3 comentarios:

  1. Espero la continuación, mientras tanto...

    http://m.memegen.com/917411.jpg

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    1. http://pm1.narvii.com/6354/b8368a9073a844137b25bd984708b1c4d820c43c_hq.jpg"

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  2. Jajaja, reí con la última línea. ¡Bien, Cata!

    Para mí el cuento nace y toma forma en la segunda frase, cuando el mundo se ralentiza hasta la parálisis y todo lo normal se torna extraño y empiezan a pasar cosas. ¿Qué te puedo decir? La imagen de estatuas de cera desordenadas me encantó, la vi, la sentí.

    Ya cuando termines el cuento podremos saber más sobre esas creaturas, pero desde ya te digo que se saborea la fantasía y se está uno cómodo en esa burbuja creada por el tiempo.

    Muy agradable, Cata, po'oye.

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