jueves, 6 de abril de 2017

Ella

Por Kathia Brito

Sentada ahí de cabezal de mesa, frente a una suerte de público expectante a cada expresión de su rostro o a cada movimiento de su cuerpo, ellos la miran, la analizan y escriben sobre lo que imaginan que puede llegar a ser.
No la conocen, yo misma no la conozco, ella no habla ni se relaciona con el resto, solo a ratos mira a su público y sonríe de forma incómoda a los espectadores. 
Por su forma de manejar la situación creo que es una persona valiente, no cualquiera se expone a que el resto ponga el foco directo sobre su persona, también diría que tiene una mirada amable y que en algunos momentos, a pesar de la incomodidad, dibuja una leve sonrisa en su expresión, la cual se resiste fuertemente a intensificarse y convertirse en risa.
Pero a pesar de su valentía ella sí siente curiosidad acerca de lo que escriben los presentes, de lo que ellos puedan calificar sólo viendo su exterior, quizás algunas palabras podrían herirla u otras causar una sincera satisfacción. Aún así le parece divertido estar expuesta frente a un grupo de jóvenes que la encasillan por su vestimenta, maquillaje, por la forma en que se arregla el pelo, entre otras superficialidades, ella sabe que es mucho más que eso, pero a la vez siente resignación ¿No es esto lo que hace la gente todo el tiempo?, se pregunta.
Luego de un rato el sol comienza a dar sus últimos rayos, generando una estela de luz, ella sentada en contra de la ventana no puede visualizarlo directamente, pero siente el calor de esos últimos toques de sol del día en su espalda, revisa el reloj y es momento de irse, se termina todo y ella se levanta para caminar hacia la puerta sin mirar a su público, el cual ahora totalmente ausente no le presta mayor atención, aquellos que hace minutos la retrataban cual musa ahora lo hacen desde el vacío que dejó. Ella solo se va.



1 comentario:

  1. "Sentada ahí(,) de cabezal de mesa(,)" Me gusta mucho esta frase, nos hace adentrarnos fácil y rápidamente en el escenario. Tiene una suerte de enganche sumamente agradable.
    "aquellos que hace minutos la retrataban cual musa ahora lo hacen desde el vacío que dejó" esta frase tiene una belleza estética tremenda; es sabrosísima. ¡Me encanta!

    Ojo con:
    - Cantidad de comas: El texto necesita pausas para el lector, necesitamos puntos, sino queda como apresurado. Se lee distinto.
    - Narrador: ¿Eres tú el narrador, o es alguien omnisciente? "Pero a pesar..." de aquí en adelante, hay un cambio de narrador que no estoy segura de que sea a propósito. Se siente un poco forzado, como extraño. Rompe con la lectura.
    - Superficialidad: Es un poco repetitivo, no pasa mucho. Hay una visión preciosísima, un algo que hay que profundizar. El sol iluminando su espalda, su idea, el anonimato... Pero no te quedes tan en lo superficial. Veo una pequeña introspección de la mujer, pero el narrador desaparece, y esta perspectiva desde el personaja se siente muy "por encima".

    El comienzo y el final están preciosos. Falta algo en el cuerpo.
    Usas frases muy bonitas, aprovecha esa belleza y aplícala más al resto del texto. Veo mucho que trabajar, y, a la vez, un montón de potencial que puede resultar en cosas muy bellas.

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